La historia


En el año 2014, mi mamá Violeta falleció. Y de manos de mi papá Pedro recibí una hermosa herencia. Un cuaderno con recetas de conservas escritas de puño y letra por ella, algo que me sorprendió en un principio, puesto a que jamás había sido muy asidua a cocinar.

Todo esto cambio cuando leí una emotiva dedicatoria en una de sus páginas:

“Como decía tu madre: En la cocina siempre sucede la magia y la varita mágica es la sazón. Estoy seguro de que vos mas nadie, va a entender eso. Te quiere tu papá.”

¡Y las mamás siempre tienen la razón...!

Le di una oportunidad a la cocina, todo con tal de estar cerca de ella ¡Y lo conseguí! Eran los aromas y los sabores que me transportaban a mi infancia junto a ella.

Entonces, una idea loca paso por mi cabeza...

“Si tenía ese efecto en mi... ¿Qué pasaría con el resto...? Reuní un grupo de amigos e hice un experimento. Les di a probar de mis conservas y pude confirmar que a todos les ocurría algo similar. Lo que fue realmente maravilloso...

Tengo que agradecerle mucho a mi papá por hacerme entender que mi mamá siempre estaría a mi lado. Y como no podía quedarme con algo tan valioso solo en mis manos, decidí compartirlo con todo el mundo. Como un legado y un tributo a la maravillosa cocina de Violeta.